Maison Aleph – Pastelería franco-libanesa
Maison Aleph, creada en 2017 por la chef repostera Myriam Sabet, es una pastelería parisina con influencias levantinas y mediterráneas.
Un equipo y 2 tiendas en París
Maison Aleph es un equipo de entusiastas que trabaja entre su taller de producción parisino y sus tiendas del Marais y Montmartre. Sus productos, de calidad excepcional, ofrecen sabores intensos en cada bocado, sin colorantes, aromas ni conservantes artificiales.
Los productos
Las creaciones de Maison Aleph son el resultado de una sutil alianza entre ingredientes levantinos cuidadosamente seleccionados: cardamomo, zaatar, halva de sumac, pistacho de Irán, cidra, agua de azahar, rosa de Damasco, limones de Amalfi… y los mejores productos locales franceses: crema de Normandía, mantequilla AOP Charentes-Poitou, nueces del Périgord.
¿El resultado? Una gama de recetas originales, lejos de los clichés demasiado grasos o demasiado azucarados que a veces se asocian con la pastelería levantina.
Chef repostera y fundadora: una experiencia libanesa, pero no solo…
En el corazón de Maison Aleph se encuentra una mujer: Myriam Sabet.
Myriam creció a la sombra de los cedros, cuya frondosa copa desprendía aromas cítricos. Muy joven, descubrió la sutileza de la rosa de Damasco, la frescura de las limonadas preparadas por su madre para disfrutarse durante todo el año, la delicadeza del jazmín, la potencia del halva. Sin saberlo, esos sabores se convertirían en la piedra angular del proyecto Maison Aleph.
Tras viajar con sus padres durante su adolescencia, se instaló en París y trabajó varios años en finanzas de mercado.
El proyecto de abrir una pastelería como ninguna otra
Durante una cena entre amigos, tuvo una revelación: según ella, ninguna pastelería correspondía a lo que había probado en su infancia. Los sabores de su infancia debían ser (re)inventados si no querían caer en el olvido. Deseaba hacer renacer esos recuerdos y compartir ese patrimonio gustativo único.
Se lanzó entonces a su proyecto para unir las dos culturas que lleva dentro: la alianza entre la tradición levantina y la pastelería parisina. Para lograrlo, primero obtuvo su CAP de repostería en París y luego conoció a un maestro pastelero con quien aprendió técnicas tradicionales únicas: los gestos y el saber hacer de un oficio que se remonta a siglos.
Le tomó más de dos años materializar este proyecto, desde la investigación hasta la experimentación, hasta el nacimiento de Maison Aleph…