El Bouillon Pigalle – Restaurante – Nota 4,4
Una mesa que aúna pasado, presente y futuro, más dulce que salada. Entre tanto, un ballet de camareros con uniforme de gala, todos sonrientes, os dejará mareados, en medio de corbatas apresuradas, turistas en movimiento, familias enteras, parejas de jubilados…
Y con razón: las 200 plazas en sala y las 100 del balcón son asaltadas sin piedad.
Todos los apetitos quedan satisfechos: de mediodía a medianoche, huevos mayonesa «campeones del mundo», sopa de cebolla, caracoles con mantequilla de ajo, brandada de bacalao, ternera al borgoñona, sesos de ternera en salsa gribiche, profiteroles, isla flotante, nata montada, arroz con leche… La misma generosidad se aplica a las bebidas, con agua, refrescos, cerveza, vino, burbujas, servidos a demanda… En resumen, cada día, plato y copa como nunca.
En resumen, cada día, plato y copa como nunca.