Tour de l'Horloge del Palacio de la Cité, el reloj más antiguo de París
La Torre del Reloj: su origen como simple torre de vigilancia
La Torre del Reloj (Tour-de-l'Horloge) se encuentra en el extremo de la Conciergerie, no lejos del Palacio de Justicia y de la Sainte-Chapelle. Formaba parte del palacio de la Cité, residencia de los reyes de Francia desde Hugo Capeto. El rey Juan II el Bueno hizo construir una torre entre 1350 y 1353. Se alzaba sobre un antiguo terreno pantanoso, cuya torre de vigilancia estaba coronada por una linterna. Más tarde, se convirtió en la Torre del Reloj del Palacio de la Cité.
Se trataba de una torre de vigilancia destinada a la seguridad del palacio real, y no de una torre reloj.
Es rectangular, maciza, de 47 metros de altura. Sus muros alcanzaban casi un metro de grosor.
Las restauraciones de la Torre del Reloj
La Torre del Reloj ha sido objeto de numerosas restauraciones. Una primera campaña, llevada a cabo entre 1840 y 1843, permitió consolidar la base y habilitar un puesto de guardia a sus pies.
Otras intervenciones tuvieron lugar entre 1843 y 1848, y luego entre 1860 y 1861, restaurando su aspecto medieval, especialmente en sus partes superiores. La sala abovedada del cuarto piso, llamada sala de la Reina Blanca, reforzada exteriormente por diez contrafuertes, aún conservaba trazas de su policromía interior: fue completamente restaurada, al igual que el nivel superior de la torre, donde se añadieron almenas que no existían anteriormente, como atestiguan dibujos de finales del siglo XVIII y principios del XIX.
La última restauración es la de la Conciergerie, finalizada en noviembre de 2012. Con motivo de esta, se renovó la techumbre de la torre del reloj. Ahora es nueva y dorada.
Los relojes de la Torre del Reloj
En 1370, la Torre del Reloj albergaba el primer reloj público de París, realizado por Enrique de Vic, relojero loreno.
En 1371, la Torre del Reloj del Palacio de la Cité fue dotada de una campana de plata.
En 1418, el consejo municipal exigió que el reloj estuviera provisto de un cuadrante exterior « para que los habitantes de la ciudad pudieran regular sus asuntos día y noche ».
En 1472, se llevaron a cabo importantes restauraciones del cuadrante por parte de Felipe Brille.
En 1585, Enrique III hizo instalar un nuevo cuadrante, enmarcado por el famoso escultor Germán Pilon. Estos fueron restaurados en 1685. Las grandes figuras alegóricas que representaban la Ley y la Justicia, borradas durante la Revolución, fueron nuevamente restauradas en 1852 y 1909, fechas que figuran en la parte inferior del cuadrante.
Dos placas, colocadas encima y debajo del reloj, llevan inscripciones en latín:
Arriba: « QUO DEDITS ANTE DUAS TRIPLICEM DABIT ILLE CORONAM » (« Aquel que ya le ha dado dos coronas le dará una tercera »), alusión a las coronas de Polonia y de Francia llevadas por el rey de Francia de la época, Enrique III
Debajo: « MACHINA QUÆ BIS SEX TAM JUSTE DIVIDIT HORAS JUSTITIAM SERVARE MONET LEGES QUE TUERI » (« Esta máquina que divide tan justamente las horas en doce partes enseña a preservar la Justicia y a defender las leyes »).
Bajo el pequeño tejado que alberga el cuadrante están grabadas unas iniciales entrelazadas (ver foto): las « H » y « C » por Enrique II y Catalina de Médici, y las « H » y « M » por Enrique IV y Margarita de Valois (llamada la reina Margot). La pequeña historia cuenta también que las « H » y « C » entrelazadas forman secretamente la « D » de Diana de Poitiers, favorita de Enrique II. Más comúnmente, este D se atribuye al emblema de la casa de Orleans, una media luna, de la que el rey era originario.
El reloj actual y la restauración de 2011-2012
El cuadrante actual es cuadrado, de un metro y medio de lado. Está adornado en su centro con rayos flamígeros dorados. Parece posado sobre el manto real de Francia, sobre un fondo floral azulado.
Las agujas de cobre repujado y bronceado, la grande en forma de hierro de lanza para los minutos, la pequeña terminada en una flor de lis y prolongada por una contraaguja que finaliza en una medialuna para las horas, se desplazan sobre cifras romanas en relieve de colores, incrustadas en la piedra.
Durante la gran campaña de restauración del Reloj de la Torre, llevada a cabo entre 2011 y finales de noviembre de 2012, el reloj fue restaurado hasta alcanzar un estado conforme a los documentos más antiguos conservados en los archivos de la Biblioteca Nacional. Se repusieron los dorados y las pinturas. El cambio más notable fue la restitución del fondo azul sembrado de flores de lis, de un modelo distinto al de la restauración de 1686.